Fisioterapia Pediátrica

Para comenzar debemos definir el concepto de fisioterapia pediátrica:

“Es el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen como objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños y las niñas con patologías, con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos”-  Libro Blanco de la Atención Temprana.

Por tanto, el objetivo principal de la fisioterapia pediátrica es lograr brindarle a la niña y al niño una completa funcionalidad para que en un futuro se pueda desarrollar de manera adecuada en su entorno.

El servicio de fisioterapia pediátrica se puede desarrollar en hospitales, clínicas, centros de atención temprana como el nuestro, escuelas infantiles y en el propio hogar de la niña y del niño… siempre acompañándose de un fisioterapeuta con los conocimientos y habilidades necesarias para ello. Se prima la comunicación bidireccional entre profesional y niña o niño, comprendiéndolos, percibiendo sus dificultades y promoviendo su participación.

Primeramente, la fisioterapeuta valorará a la niña o niño, llevando a cabo el siguiente proceso de valoración:

– Entrevista: se mantiene una conversación con la familia para identificar sus necesidades y las preocupaciones y expectativas de su familia.

– Examen y evaluación: en él se tendrá en cuenta el contexto de las rutinas y actividades diarias que lleva a cabo. Normalmente se valoran diferentes aspectos:

– Movilidad
– Desarrollo sensorial y neuromotor
– Uso de tecnología de asistencia
– Función muscular y articular
– Fuerza y resistencia
– Postura
– Equilibrio
– Destrezas motrices
– Habilidades manipulativas

Tras ello, la profesional compartirá ideas y opiniones con otros profesionales que formen parte del equipo multidisciplinar y con toda la información recabada, la fisioterapeuta elaborará un programa de trabajo. Este programa ha de reflejar diversos objetivos que integren las aspiraciones de la profesional, de la niña o niño y de la familia, a la cual se le explicará el programa y se la implicará en todo momento en el desarrollo de su hija e hijo, desempeñando por tanto un rol principal en su evolución.

Para finalizar, hacer hincapié en la idea de valorar cada cierto tiempo a la menor o al menor para sincronizar su programa de trabajo con su desarrollo. Todo ello se lleva a cabo, como decíamos al principio, para lograr que sea lo más autónomo posible y tenga suficiente funcionalidad para adaptarse a su entorno de forma adecuada.

Cristina Pérez Tejero
Fisioterapeuta