Beneficios de la naturaleza

La naturaleza nos ofrece un sinfín de posibilidades de juego que están al alcance de todos, sólo tenemos que dejar volar la imaginación. Y para ello…lo mejor es rodearnos de niños.

Esta fuente inagotable de recursos, estimularán el aprendizaje de los más pequeños.

Sólo necesitamos dar un paseo por el campo para encontrar todos los elementos naturales que necesitamos. ¡Vamos a ello!

  • Madera. Los niños se divertirán construyendo refugios. Con palos y otros elementos como piedras, hojas, ramas… podemos construir cabañas, que nos proporcionarán grandes momentos de diversión.
  • Frutos. Si buscamos bellotas y las introducimos en una botella de plástico crearemos unas divertidas maracas. Con palos y algunos cacharros haremos percusión, y….que suene la música!

El romero y el limón son esencias naturales. Basta con meterlos en una bolsita junto con algodón impregnado de ellas para tener un ambientador de armario natural. Nada mejor que respirar este agradable perfume cada mañana.

  • Piedras. Observar es importante. Si levantamos piedras podemos descubrir insectos que viven bajo ella. Cómo se mueven, cómo actúan….Estas piedras podemos llevarlas a casa y decorarlas, así le damos utilidad…nos servirán de pisapapeles.
  • Arena y agua. Con arena, agua, hojas secas, algunos palos, y algún trapo podéis formar nidos. Dejadlo en un árbol, y volver a los pocos días. Veréis como habéis creado un refugio para algún pajarito.

En un recipiente con agua podemos observar qué flota y qué no. Los niños también se divertirán si con cáscaras de nuez y hojas creamos pequeños barquitos.

  • Hojas. Nada mejor que estimular los sentidos con diferentes texturas, olores y sonidos. ¡Probad a estrujarlas¡

Seleccionamos las que más nos gusten y plastificamos; así creamos las portadas de nuestro diario.

  • Cuerda. Saltar a la comba o construir un columpio son actividades que gustan a toda la familia. Si cerráis los ojos, podéis notar la sensación tan agradable del viento en la cara. Los más pequeños creerán que vuelan!

María José Mendoza Sillero

Licenciada en Pedagogía